Llegó la época más esperada y más disfrutada del año, las tan anheladas vacaciones han llegado y con ella los bikinis, la playa, la piscina, las gafas y el sol, por ello, te traemos estos sencillos pero infaltables tips para este verano.

Es necesario hidratarse: Sabemos que la hidratación siempre ha jugado un papel importante en nuestra salud y bienestar, pero en los meses de calor definitivamente debe ser la protagonista. Estés donde estés, vayas donde vayas lleva siempre contigo una botella de agua. Si te aburre la idea de tomar agua natural, puedes probar agregarle unas cuantas gotas de limón y será mucho más refrescante.

Come muchas frutas: En verano la cosecha de frutas crece, aprovecha esta época y consume muchas frutas, esto nutrirá tu piel y la preparará para los fuertes rayos solares, además de que también son una buena y divertida opción para refrescarte y estar hidratado.

Protégete del sol: Aunque suene trillado, es necesario que protejas la piel del sol, no te olvides de llevar un buen protector acorde a tu tipo de piel y un buen sombrero o gorra que proteja tu cara.

Broncéate adecuadamente: Es importante que no abuses del sol porque podrías acabar con una insolación o incluso con daños más graves en la piel. No te broncees todo el día, las mejores horas para broncearse son desde las 7 a.m hasta las 11 a.m y luego desde las 4:30 p.m en adelante, las horas restantes el sol suele ser mucho más agresivo y menos resultante para los bronceados.

El mejor bronceador es el agua salada: Siempre gastamos dinero en  bronceadores y resulta que uno de los mejores “bronceadores naturales” es el agua de mar. Mientras estés tomando sol bastará con echarte un chapuzón en el mar cada 15 minutos y tendrás un bronceado parejo e increíble.

Lleva siempre gafas o lentes: El verano es la temporada ideal para usar tus gafas o lentes favoritos no solo para verte cool sino para proteger tus ojos de los rayos del sol, compra un modelo bien chic  u con los cristales adecuados.

No dejes el agua salada: Es importante retirar la sal de nuestro cuerpo lo antes posible ya que esta podría causar resequedad, hongos y otros daños. Aprovecha las duchas de agua dulce o natural disponible en las playas y retira el agua salada.

Cuida el color de tu cabello: El agua de piscinas, playas y el sol pueden maltratar tu cabello y cambiar su color, para evitar que esto suceda, aplica abundante acondicionador en tu cabello y péinalo (sin retirar) cada cierto tiempo. Otra opción es aplicar abundante vinagre de manzana, protegerá tu cabello de manera increíble.

Usa prendas frescas y de colores claros: Di adiós a las prendas muy cubiertas y comienza a usar las más cómodas y frescas que tengas, así evitarás el exceso de calor y seguramente te sentirás mejor, además es recomendable usar prendas de colores claros, estas resaltarán tu figura, bronceado y brillo de verano.

Y lo más importante ¡DISFRUTA EL VERANO!